Una experiencia desde el proyecto En Memoria de Emma Patricia

Por Mauricio Mayorga


El arte no solo representa la realidad: puede ayudar a hacerla visible, comprensible y movilizadora. Esta idea cuenta hoy con un respaldo creciente en la investigación sobre comunicación, salud pública, participación comunitaria y cambio social. La Organización Mundial de la Salud ha documentado, a partir de miles de estudios, que las artes pueden contribuir a la promoción de la salud, la prevención y el bienestar; además, señala que las intervenciones artísticas pueden favorecer la participación, el alcance comunitario y el cambio de comportamientos. En 2026, la propia OMS ha destacado que las expresiones artísticas y culturales permiten traducir asuntos complejos en formas accesibles y emocionalmente significativas, fortaleciendo la comprensión pública y la capacidad de acción colectiva.

El colectivo En Memoria de Emma Patricia ofrece un ejemplo concreto de esa posibilidad. El proyecto responde a un problema cuya solución práctica propuesta es: Divulgar masivamente el mensaje de cubrir siempre de manera segura los recipientes y tanques de reserva de agua para evitar que más bebés se ahoguen en el planeta al caer por accidente en ellos. Esta difusión fue una experiencia comunicativa vista por unos 2.000.000 de personas mediante canciones, videos, performances, piezas gráficas, flyers, imágenes simbólicas y textos elaborados por distintas personas (principalmente artistas) y comunidades. Cada lenguaje artístico aportó una forma diferente de aproximarse al mismo propósito: informar, conmover, provocar reflexión y facilitar que el mensaje pudiera ser reproducido y compartido.

La clave está precisamente en la convergencia de lenguajes y su permanencia en el tiempo: La música y las canciones perduran en la memoria; el video muestra acciones; una imagen puede condensar una idea en segundos; un performance puede convertir un mensaje en una experiencia colectiva; y el diseño gráfico puede hacer que una advertencia sea reconocible y compartible. La literatura sobre educación-entretención y comunicación para el cambio social señala que combinar contenidos educativos con recursos narrativos y expresivos puede captar la atención, abrir conversaciones y favorecer la reflexión sobre prácticas y normas sociales. UNICEF, por ejemplo, identifica el entretenimiento educativo como una herramienta para modelar acciones positivas y generar diálogo.

Por eso, el valor artístico de esta experiencia no debe entenderse como un elemento decorativo de la investigación. El arte funcionó como vehículo de transmisión social: permitió que una conclusión investigativa saliera del ámbito académico y encontrara otros públicos, otros territorios y otras formas de participación. La experiencia de acciones artísticas reproducibles en distintos lugares también tiene antecedentes documentados: intervenciones participativas muestran que la participación comunitaria puede ser decisiva para su alcance y apropiación, y estudios sobre video participativo han encontrado posibilidades para fortalecer la empatía, la comprensión y nuevas formas de ciudadanía.

La experiencia deja así una pregunta que trasciende el caso de Emma Patricia: ¿cuántas investigaciones, advertencias y llamados a la prevención permanecen limitados porque no encuentran un lenguaje capaz de llegar a las personas? En este proyecto, la respuesta fue buscar ese lenguaje en el arte y ponerlo al servicio de una acción concreta. El resultado no debe atribuirse exclusivamente al arte, porque la investigación, los datos, la participación humana y la circulación de los mensajes también son determinantes. Pero sí permite plantear una hipótesis de trabajo: cuando distintas manifestaciones artísticas se integran con información confiable y con una acción clara, pueden ampliar las posibilidades de que un problema sea visto, recordado, conversado y compartido.



EL RESULTADO

En casi ocho meses de liderazgo, el proyecto produjo documentos estructurados, validados de distintas formas con apoyo de inteligencia artificial, que reúnen conclusiones y recomendaciones para prevenir el ahogamiento infantil. El arte impulsó una red de unas 200 personas en Colombia y el exterior, y sumó como aliados a la Corporación Minuto de Dios, la Agencia Mundial de Prensa y el Movimiento de los Focolares. Monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya se comprometió a difundir la iniciativa en las parroquias y ante el clero; la Universidad de Córdoba acogió el evento de clausura del 21 de septiembre, y el Club Rotario Montería II liderará una mesa de trabajo para dar continuidad a la campaña y proyectarla a escala mundial.

 

Base documental para profundizar

·       Organización Mundial de la Salud (OMS), 2026. Role of the arts and culture in addressing the health impacts of climate change. Documento de políticas basado en revisión de literatura, consulta de expertos y casos internacionales.

·       Organización Mundial de la Salud (OMS), 2019. What is the evidence on the role of the arts in improving health and well-being? Health Evidence Network synthesis report 67; revisión de más de 3.000 estudios.

·       UNICEF, Social and Behaviour Change / Entertainment Education. Materiales que describen el uso de narrativas, televisión, teatro, radio y otros formatos para captar audiencias, generar diálogo y modelar acciones positivas.

·       Tremblay, C. & Harris, L. (2018). Critical video engagements: Empathy, subjectivity and changing narratives of water resources through participatory video. Geoforum, 90, 174–182.

·       Andrus, M., Siulagi, L. & Tsabari, K. (2024/2025). Art for Social Change: Aligning Values and Actions Toward Effective Activism. Art Therapy, 42(2), 94–103.

·       Signorelli, M. G. (2024). Lastesis: Embodied protest between the repertoire and the vital archive. Performance Research, 29(1), 78–85. Estudia cómo una acción que integró poesía, teoría, música y coreografía fue reproducida en más de 52 países.

Nota de enfoque: La evidencia consultada respalda el papel de las artes como herramientas de comunicación, participación, reflexión y movilización, pero no permite afirmar que el arte, por sí solo, produzca cambios de conducta. La formulación más sólida para el artículo es presentar el arte como un vehículo o componente de una estrategia más amplia de comunicación y acción social.

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