“Reflejo de la Vida Salvaje”, una mirada que interpela desde la selva y el espíritu
La exposición Conciencia Ambiental y Paz fortalece el intercambio cultural entre Colombia e India
El poder de la imagen como territorio de encuentro encuentra en la artista figurativa profesional argentina Mónica Catoira una voz de notable intensidad. Su obra Reflejo de la Vida Salvaje, ejecutada en acrílico sobre lienzo, se erige como una de las piezas protagónicas de la exposición colectiva internacional –Conciencia Ambiental y Paz–, un proyecto cultural que entrelaza a Colombia-India a través del arte y la reflexión ecológica.
La muestra se presentará el 11 de marzo en el Babasaheb Dr.
B. R. Ambedkar Nagar, centro cultural comunitario del estado de Haryana, en
India, bajo la dirección de Hariom Bawa, director del Modern Art Centre de
Jamalpur. Posteriormente, el 6 de abril llegará a Colombia en la Biblioteca de
la Universidad Cooperativa de Colombia, campus Neiva, gracias al trabajo
articulado de la asociación internacional Arte Sin Fronteras por la Paz (ASFP),
liderada por César Rincón.
En este contexto de intercambio internacional, la propuesta
de Catoira trasciende lo estético para convertirse en un llamado ético. Reflejo
de la Vida Salvaje presenta a un tigre en actitud de acecho o contemplación, inclinado
sobre una superficie acuática que devuelve su imagen invertida.
La composición es frontal y envolvente: el espectador queda
atrapado en la intensidad de los ojos del felino, cuyos tonos verdosos
contrastan con la calidez anaranjada del pelaje y el verdor vibrante de la
vegetación circundante.
La elección del tigre no es fortuita. Animal emblemático de
la biodiversidad asiática, su presencia dialoga simbólicamente con India, uno
de los países anfitriones de la muestra. Sin embargo, el felino también
representa una metáfora universal de la vida silvestre amenazada. El reflejo en
el agua introduce una segunda lectura: lo que vemos no es solo la imagen del
animal, sino el espejo de nuestra propia responsabilidad frente a la
naturaleza.
Catoira, reconocida por su dominio técnico dentro del realismo figurativo, despliega en esta pieza una minuciosa atención al detalle. El tratamiento del pelaje, trabajado con capas superpuestas de acrílico, revela una paciencia casi meditativa. Las hojas que enmarcan la escena no cumplen únicamente una función decorativa; generan una atmósfera de intimidad, como si el observador espiara un instante sagrado en la vida del bosque.
El agua, por su parte, se convierte en un recurso
compositivo fundamental. La leve distorsión del reflejo introduce tensión y
sugiere fragilidad. No se trata de un espejo perfecto, sino de una superficie
vulnerable a cualquier alteración. En tiempos de crisis climática, esta imagen
adquiere resonancia política y espiritual: la naturaleza refleja nuestras
acciones, amplificando sus consecuencias.
La participación de Mónica Catoira en "Conciencia Ambiental y
Paz" no es simplemente representativa; es protagónica en el sentido conceptual.
Su obra sintetiza los ejes curatoriales del proyecto: la defensa del entorno
natural y la construcción de una cultura de paz a través del arte. La fuerza
silenciosa del tigre invita a una pausa reflexiva, a un diálogo interior que trasciende
fronteras geográficas.
La articulación entre Colombia e India, promovida por el
Modern Art Centre de Jamalpur y Arte Sin Fronteras por la Paz, reafirma el
papel del arte como puente intercultural. En este intercambio, la mirada
argentina de Catoira aporta una sensibilidad latinoamericana que enriquece la
conversación global.
Así, Reflejo de la Vida Salvaje no solo exhibe virtuosismo
técnico, sino que se convierte en un manifiesto visual. En el cruce simbólico
entre selva, agua y mirada, la artista propone una verdad contundente: proteger
la vida silvestre es también preservar nuestro propio reflejo.

