Marina Scarpello teje puentes entre Colombia-India con su óleo “Ritual de Calma Natural”
La exposición internacional “Conciencia Ambiental y Paz” en Colombia-India, une territorios a través del arte
En un tiempo marcado por la urgencia ambiental y la necesidad de reconciliación entre los pueblos, el arte vuelve a erigirse como lenguaje universal. La artista figurativa profesional y embajadora cultural argentina Marina Scarpello asume un rol protagónico en la exposición colectiva internación al “Conciencia Ambiental y Paz” , una iniciativa que enlaza Colombia-India bajo una misma premisa: reflexionar sobre la armonía entre el ser humano y la naturaleza.
La muestra es organizada por Hariom Bawa, director del
Modern Art Centre, y por la asociación internacional Arte Sin Fronteras por la
Paz (ASFP), liderada por Cesar Rincón. En India, la exposición tendrá lugar el
11 de marzo en el Babasaheb Dr. B. R. Ambedkar Nagar Community Cultural Center,
mientras que en Colombia se realizará el 6 de abril en la Universidad
Cooperativa de Colombia, campus Neiva, consolidando así un intercambio cultural
de alto impacto.
Nacida en Neuquén en 1979, Marina Scarpello creció rodeada
de acordes y melodías familiares, herencia musical que, lejos de limitarla,
amplificó su sensibilidad estética. Sin embargo, su voz encontró resonancia en
el color y las pinceladas. La técnica del húmedo sobre húmedo aplicada con
espátula se convirtió en su sello distintivo, otorgando a sus obras una
intensidad vibrante, una energía que fluye con espontaneidad pero que revela,
al mismo tiempo, una ejecución rigurosa.
Su obra presentada, “Ritual de Calma Natural”, es una escena
íntima y profundamente humana. Ejecutada en óleo sobre lienzo, retrata a un
campesino argentino en un momento de pausa antes de retomar su jornada en el
campo.
La composición se centra en la figura masculina sentada
sobre un banco rústico, vertiendo una bebida caliente mientras una pequeña
hoguera ilumina sus botas y el suelo. El fondo, compuesto por troncos
verticales que evocan un bosque o una estructura de madera, aporta un ritmo
visual que contrasta con la serenidad del gesto.
La lectura crítica de la obra revela un diálogo sutil entre
resistencia y contemplación. El fuego no solo cumple una función utilitaria;
simboliza la continuidad, la supervivencia y el vínculo ancestral con la tierra
y sus costumbres. El vapor implícito del mate —ícono cultural del Cono Sur— se
convierte en metáfora del aliento vital, de la pausa necesaria para sostener el
esfuerzo cotidiano. La paleta cromática, dominada por verdes profundos, azules
terrosos y destellos anaranjados, crea una atmósfera envolvente donde la luz
del fuego funciona como eje emocional.
Scarpello demuestra maestría en el retrato informal: el
campesino no posa, no dramatiza; simplemente existe. La artista captura la
dignidad del trabajo rural sin idealizarlo ni romantizarlo en exceso. Su
pincelada con espátula aporta textura y volumen, especialmente en la
indumentaria y el entorno, reforzando la sensación táctil de la escena. En este
gesto sencillo se sintetiza una poderosa declaración ambiental: la naturaleza
no es escenario, es hogar y sustento.
La participación de Marina Scarpello en “Conciencia
Ambiental y Paz” no solo destaca por la
calidad técnica de su obra, sino por su coherencia ética. Su pintura dialoga
con el espíritu de la exposición, invitando a repensar la relación entre
humanidad y entorno desde la calma, el respeto y la introspección. En el puente
cultural Colombia-India, su voz artística se alza como testimonio de que la paz
comienza en los gestos cotidianos y en la conciencia de pertenecer a una misma
tierra compartida.


