Sheela Purohit: arte como oración, conciencia y paz global

La artista conceptual Sheela Purohit (India, 16 de octubre de 1972) se erige como una de las voces más sensibles del arte contemporáneo comprometido con la conciencia ambiental y la cultura de paz. Su participación protagónica con la obra “Sin Titulo” en la exposición colectiva internacional Conciencia Ambiental y Paz consolida una trayectoria que ha sabido transformar la espiritualidad cotidiana en un lenguaje visual de impacto global.

 La muestra, impulsada por Hariom Bawa, director del Modern Art Centre de Jamalpur con sede en Haryana, y por la asociación internacional Arte Sin Fronteras por la Paz (ASFP), liderada por Cesar Rincón en Colombia, articula un puente cultural entre el sur de Asia y Suramérica. En territorio colombiano, la exposición tendrá lugar el 6 de abril en la Biblioteca de la Universidad Cooperativa de Colombia, en Neiva, consolidando un intercambio artístico que se desarrollará entre marzo y abril en India y Colombia respectivamente.

 

La obra presentada por Purohit, una escultura de fuerte carga simbólica, representa una paloma herida, atravesada por tensiones matéricas y líneas amarillas que evocan enredos, fronteras y violencia estructural. La sangre que surca su cuerpo no busca el dramatismo fácil, sino una reflexión urgente: la paz no es un estado pasivo, es una construcción que duele.

El uso de materiales mixtos, con texturas densas y residuos plásticos integrados en la composición, refuerza el mensaje ambiental. La artista convierte lo desechado en testimonio, resignificando lo que la sociedad descarta para denunciar la degradación ecológica y espiritual. La luz rojiza que parece emanar del pecho del ave sugiere que incluso en la herida persiste una energía transformadora.

Autodefinida como artista independiente, Purohit ha hecho del acto creativo una disciplina espiritual. Durante la pandemia asumió el voto de realizar una acuarela diaria como oración silenciosa, integrando arte y contemplación. Sus técnicas predilectas —acuarela, escultura y murales en papel maché— dialogan con una investigación constante sobre la materialidad y la memoria.

Su práctica combina bidimensionalidad pictórica con volúmenes escultóricos, siempre desde una temática íntima que trasciende hacia lo colectivo.

Su reconocimiento internacional es amplio. Fue distinguida con el Premio Estatal 2020 de la Academia Lalitkala de Rajastán y obtuvo el Premio Nacional Lalitkala Prabodhini en Pune. Su obra ha sido seleccionada en Noruega por la Asociación Internacional Artcom, en México en exposiciones virtuales internacionales y en Dubái en la muestra Sankatmochan.

Sheela ha participado en el Kala Mela de Jaipur, en el Festival de Arquitectura de Rajastán y en exposiciones del Jawahar Kala Kendra, consolidando una presencia sostenida en escenarios de alto nivel. Asimismo, ha recibido múltiples galardones de fundaciones como Kala Ratan y Kalaratnam, incluyendo premios de oro, plata, diamante y platino.

Más allá de la enumeración de premios, lo que distingue a Sheela Purohit es la coherencia entre ética y estética. Su obra no se limita a representar la paz; la problematiza, la cuestiona y la sitúa en el centro de un debate ambiental urgente.

En tiempos donde la fragilidad del planeta y la violencia global se entrecruzan, su paloma herida no es una imagen de derrota, sino una llamada a la responsabilidad compartida.

Con su obra “Sin Titulo”, Purohit no solo participa en una exposición internacional: reafirma que el arte, cuando nace de la convicción y la disciplina espiritual, puede convertirse en un acto de resistencia luminosa y en un lenguaje universal capaz de unir continentes.