Luz de Katmandú: Arte y la misión de Ajay Deshar
Ajay Deshar nació en Katmandú - Nepal en 1983, es un artista y gestor cultural activo en el área de la pintura desde finales de la década de 1990. Su obra esta centrada en la vida ritual y las festividades de Katmandú. Es un pintor figurativo, su obras destacan por el tratamiento de la luz en los rostros de los devotos y por reflejar la herencia cultural nepalí. En el catálogo de la Exposición de Nepal, su obra «Divinidad Seductora» representa al «hombre de luz», una figura esencial en las celebraciones religiosas de la capital.
Como director de Young Picasso, Deshar promueve la educación
artística de niños y jóvenes a través de talleres, exposiciones y proyectos de
inclusión cultural. Su iniciativa Art Walkathon lleva actividades creativas a
comunidades rurales, fomentando el descubrimiento de talentos ocultos y
promoviendo el diálogo entre tradición y modernidad.
La trayectoria de Deshar ha estado marcada por una intensa
actividad expositiva y organizativa, tanto a nivel nacional como internacional.
Destacan exposiciones como la Muestra de Arte Nepalí en Filipinas (2017) y «El
Arte de Nuestras Vidas: Exposición de Artistas Emergentes» (2020), donde
compartió espacio con artistas de Nepal, India y Bangladesh.
Su obra, valorada por su sensibilidad cultural y maestría
técnica, lo posiciona como una voz relevante en el arte contemporáneo nepalí.
La importancia del trabajo de Ajay Deshar radica en su capacidad para integrar
tres dimensiones fundamentales del arte contemporáneo: la creación estética, la
formación educativa y el activismo cultural.
En un contexto como el de Nepal, donde una profunda herencia
espiritual se enfrenta a los desafíos de la modernidad, su obra trasciende lo
individual para convertirse en un agente de transformación colectiva.
Cabe destacar que su trabajo también reside en su capacidad
para proyectar el arte nepalí en el escenario internacional sin perder su
esencia cultural. Al integrar elementos tradicionales con lenguajes
contemporáneos, logra visibilizar la riqueza de su contexto local en un
escenario global, fortaleciendo así la identidad cultural de su país. La obra
de Ajay Deshar es significativa porque demuestra que el arte puede ser a la vez
bello, reflexivo y útil para la sociedad. Su trayectoria confirma que la
creación artística, cuando se vincula con la educación y el compromiso social,
tiene el poder de transformar no solo a quienes la producen, sino también a las
comunidades que la reciben.
Con base en el intercambio cultural a través de la exposición
entre Nepal y Colombia me llamo la curiosidad por conocer más sobre la vida y
obra de Ajaya Deshar y este ambicioso proyecto. Para iniciar esta entrevista:
1. Para quienes aún no te conocen,
¿quién es Ajaya Deshar más allá del artista?
¿Cómo se ha forjado tu trayectoria
como gestor cultural en Nepal?
Ajaya Deshar no es solo un artista, sino un artista con una
misión. Su trayectoria creativa es inseparable de un propósito mayor: realzar
el arte nepalí, empoderar a la juventud e integrar el patrimonio cultural en
las narrativas contemporáneas.
Mi trayectoria como gestor cultural en Nepal se ha forjado a
partir de una combinación de visión artística, responsabilidad comunitaria y
compromiso global. El trabajo que he realizado se refleja cómo un artista puede
evolucionar hasta convertirse en un líder cultural, utilizando la creatividad
como medio de organización, preservación y empoderamiento.
2. ¿Qué experiencias personales o
contextos sociales en Nepal han influido en tu visión artística y tu compromiso cultural?
El vibrante panorama cultural y las tradiciones comunitarias
de Nepal han moldeado profundamente mi visión artística. Al crecer rodeado de
festivales, rituales y diversas expresiones artísticas étnicas, he aprendido a
ver la creatividad como algo tanto espiritual como social. Mi formación
académica ha perfeccionado estos instintos, pero la mentoría de jóvenes y la
curaduría de exposiciones me ha revelado el poder del arte para empoderar y
preservar la identidad de mi amado país. Arraigado en la herencia cultural pero
abierto al intercambio global, mi compromiso cultural radica en fomentar la
inclusión, documentar las tradiciones y dar visibilidad a las voces nepalíes en
plataformas internacionales.
3. ¿Qué es “Young Picasso” y cómo
surgió?
Young Picasso es una escuela comunitaria de bellas artes en
Nepal. Fue fundada en 2012 con la visión de fomentar la creatividad entre niños
y jóvenes, ofreciéndoles formación estructurada en dibujo, pintura, modelado en
arcilla y narración visual.
La idea surgió de la creciente necesidad de brindar a los
jóvenes estudiantes un espacio dedicado a la exploración artística más allá de
la formación académica tradicional. En Nepal, la educación artística suele
estar poco valorada, por lo que Young Picasso se creó para llenar ese vacío,
creando módulos inclusivos, organizando talleres y exposiciones internacionales
para ofrecer a los jóvenes artistas tanto una base local como una proyección
global. Con el tiempo, se ha convertido en una plataforma que no solo enseña
técnica, sino que también empodera a los jóvenes para expresar su identidad,
cultura e imaginación.
Young Picasso es más que una escuela de arte: es un centro
cultural. Sirve como un lugar donde artistas nacionales e internacionales
pueden sumergirse en las tradiciones e historia artísticas de Nepal, a la vez
que interactúan con prácticas contemporáneas.
Al ofrecer talleres, exposiciones y proyectos colaborativos,
Young Picasso se convierte en un punto de encuentro para el intercambio:
artistas nepalíes comparten su herencia y perspectivas creativas, mientras que
artistas visitantes aportan ideas innovadoras e influencias globales. Este doble
papel —educativo e intercultural— posiciona a Young Picasso como una plataforma
para el aprendizaje, el diálogo y el crecimiento creativo que trasciende las
aulas.
Young Picasso se está transformando en una residencia
artística internacional en Nepal, diseñada para que artistas de todo el mundo
creen, expongan y aprendan.
4. La exposición *“Conciencia
Ambiental y Paz”* aborda dos temas de suma urgencia. ¿Cómo surgieron estas inquietudes en tu trabajo artístico y tu práctica
curatorial?
La exposición “Conciencia Ambiental y Paz” surgió de forma
natural a partir de mis experiencias personales con los frágiles ecosistemas de
Nepal y las realidades sociales de un país que lucha por la armonía. Viviendo
entre el Himalaya y valles fértiles, fui testigo directo de cómo la degradación
ambiental —la deforestación, la contaminación y el cambio climático— amenaza no
solo la naturaleza, sino también el bienestar de la comunidad. Estas
experiencias me impulsaron a incorporar temas ecológicos en mi práctica artística.
Al mismo tiempo, la historia de transiciones sociales de
Nepal y su diverso tejido cultural pusieron de manifiesto la urgente necesidad
de construir la paz. En mi labor curatorial, comencé a ver el arte como un
puente: una forma de conectar la responsabilidad ambiental con el diálogo
social. Las exposiciones se convirtieron en plataformas donde los jóvenes
artistas podían expresar su preocupación por la naturaleza, a la vez que
visualizaban una coexistencia pacífica. Así, “Conciencia Ambiental y Paz” refleja
un doble compromiso: proteger el medio ambiente y fomentar la unidad, ambos
profundamente arraigados en el contexto de Nepal y en mi propia trayectoria
como artista y mentor.
5. ¿Cuál es el concepto central de
esta exposición internacional? ¿Qué mensaje espera que resuene en el público de Nepal y Colombia?
El concepto central de esta exposición internacional es la
interconexión entre la responsabilidad ambiental y la construcción de la paz.
Enfatiza cómo el cuidado de la naturaleza y el fomento de la armonía son
inseparables para el desarrollo sostenible de las comunidades. Al reunir a
artistas de Nepal y Colombia, la exposición destaca las luchas compartidas —el
cambio climático, las transiciones sociales y la resiliencia cultural— a la vez
que celebra la creatividad como un lenguaje universal.
6. Organizar una exposición entre dos
países tan diferentes como Nepal y Colombia no es fácil. ¿Cuáles han sido los principales desafíos culturales, logísticos e incluso
emocionales en este proceso?
Organizar una exposición entre Nepal y Colombia conlleva
desafíos culturales, logísticos y emocionales. Conectar tradiciones e idiomas
distintos requirió sensibilidad, mientras que la coordinación entre continentes
exigió una planificación minuciosa. Emocionalmente, equilibrar las diversas
expectativas puso a prueba la paciencia y la resiliencia. Sin embargo, estos
desafíos fortalecen la colaboración, transformando las diferencias en diálogo y
enriqueciendo la visión compartida de la exposición.
7. Desde su perspectiva, ¿qué puntos
en común existen entre las realidades ambientales de Nepal y Colombia?
Nepal y Colombia, aunque geográficamente distantes,
comparten sorprendentes puntos en común en sus realidades ambientales. Ambos
países son ricos en biodiversidad —Nepal con sus ecosistemas del Himalaya y
Colombia con sus paisajes amazónicos y andinos—, pero ambos enfrentan amenazas
urgentes como la deforestación, la contaminación y el cambio climático. Las
comunidades de cada nación dependen en gran medida de los recursos naturales,
lo que convierte la degradación ambiental en un desafío directo para los medios
de subsistencia y la continuidad cultural.
Esta vulnerabilidad compartida crea una poderosa conexión:
la necesidad de proteger los ecosistemas frágiles a la vez que se fomenta la
paz y la resiliencia. Al destacar estos paralelismos, la exposición subraya que
la gestión ambiental no es un asunto local, sino una responsabilidad global que
une a diversas sociedades a través de la creatividad y la acción colectiva.
8. ¿Qué artistas participarán y cómo
se llevó a cabo el proceso de selección?
La exposición “Conciencia Ambiental y Paz” presenta a
artistas de Nepal, Colombia y otros países, seleccionados mediante una
convocatoria abierta. El proceso priorizó la inclusión, invitando a artistas
visuales de nacionalidad nepalí a contribuir con obras que reflejen la
responsabilidad ecológica y la construcción de la paz. Participan artistas
nepalíes afiliados a Young Picasso (Nepal).
9. En su rol como gestor cultural,
¿qué importancia tiene el arte como herramienta para sensibilizar sobre el medio ambiente y promover la paz?
El arte, como herramienta cultural, posee un inmenso poder
para sensibilizar sobre el medio ambiente y promover la paz. Transforma
cuestiones complejas en narrativas visuales que evocan empatía y reflexión. Al
conectar comunidades, el arte fomenta el diálogo intercultural, haciendo
tangibles la responsabilidad ecológica y la armonía. Las exposiciones se
convierten en plataformas donde la creatividad inspira la acción colectiva,
recordando al público que proteger la naturaleza y cultivar la paz son
compromisos interconectados esenciales para un futuro sostenible. De esta
manera, el arte se convierte tanto en un espejo de la realidad como en un catalizador
del cambio.
10. ¿Qué espera que sientan o
reflexionen los visitantes al experimentar esta exposición? ¿Su objetivo es que reflexionen, se inspiren o se transformen?
Espero que los visitantes experimenten esta exposición y
sientan una profunda conexión y responsabilidad. El objetivo no es solo que
reflexionen sobre la fragilidad de nuestro medio ambiente y la importancia de
la paz, sino también inspirarlos a actuar. El arte tiene el poder de despertar
la empatía, generar diálogo y transformar perspectivas. Idealmente, el público
de Nepal, Colombia y otros países se irá con una conciencia renovada,
sintiéndose parte de una comunidad global capaz de proteger la naturaleza y
fomentar la armonía.
11. ¿Cuál es su visión para el futuro
de este tipo de intercambio cultural internacional?
Mi visión para el futuro del intercambio cultural
internacional es que se convierta en un diálogo sostenible, inclusivo y
transformador. Exposiciones como las realizadas entre Nepal y Colombia
demuestran que el arte puede trascender fronteras, conectando comunidades a
través de preocupaciones compartidas como la protección del medio ambiente y la
construcción de la paz. Imagino que los intercambios futuros serán más
colaborativos, donde los artistas co-crearán a través de continentes,
fusionando tradiciones con voces contemporáneas.
12. ¿Podría esta exposición ser el
inicio de una red artística más amplia entre Asia y Latinoamérica?
Sí, esta exposición podría ser el inicio de una red
artística más amplia entre Asia y Latinoamérica. Al conectar Nepal y Colombia,
demuestra cómo las preocupaciones compartidas —la fragilidad ambiental, la
resiliencia cultural y la búsqueda de la paz— pueden unir a artistas de
diferentes continentes.
Estas colaboraciones crean un terreno fértil para el
diálogo, la cocreación y el aprendizaje mutuo, permitiendo que tradiciones y
prácticas contemporáneas se entrelacen. Con el tiempo, este intercambio puede
evolucionar hacia una red sostenible, fomentando la empatía, amplificando
diversas voces y posicionando el arte como una fuerza global para la transformación
ecológica y social.
13. ¿Cómo podemos difundir el arte
entre Nepal y Colombia?
Difundir el arte entre Nepal y Colombia significa construir
puentes entre culturas y distancias. Las exposiciones pueden destacar temas
compartidos como la conciencia ambiental y la paz, mientras que las plataformas
digitales amplían el acceso a nivel global. Los intercambios de artistas, las
residencias y los talleres colaborativos fomentan una comprensión más profunda.
Al integrar motivos himalayos y andinos, el diálogo se vuelve simbólico,
transformando la diversidad en unidad y responsabilidad compartida.
Gracias


