“El Paraíso del Mono Auyador” la propuesta de Luz Stella Tisnés es un manifiesto visual de equilibrio y resistencia 

 

La exposición internacional “Conciencia Ambiental y Paz” se prepara para abrir sus puertas en dos escenarios que simbolizan la unión de culturas y la fuerza del arte como lenguaje universal. El 11 de marzo, el centro cultural comunitario Babasaheb Dr. B. R. Ambedkar Nagar, en Haryana (India), será el primer escenario de esta muestra organizada por Hariom Bawa, director del Modern Art Centre de Jamalpur. Posteriormente, el 6 de abril, la Biblioteca de la Universidad Cooperativa de Colombia, campus Neiva, recibirá la itinerancia de esta propuesta, coordinada en Colombia por César Rincón, líder de la asociación internacional Arte Sin Fronteras por la Paz (ASFP). 

 En este marco, la participación de la artista y ambientalista Luz Stella Tisnés Ocampo adquiere un papel protagónico. Su obra conceptual “El Paraíso del Mono Auyador”, realizada en fotografía digital en 2026, se presenta como una pieza de gran fuerza estética y simbólica. La artista logra articular un discurso visual que combina sensibilidad ambiental, reflexión ética y compromiso social, convirtiendo la imagen en un manifiesto sobre la urgencia de preservar la vida y la biodiversidad. 

 

 Una lectura crítica de “El Paraíso del Mono Auyador” 

La obra muestra un bosque denso y brumoso que hace parte del colegio donde trabaja, en él los árboles se elevan como columnas de un templo natural. La atmósfera, marcada por la niebla, confiere al paisaje un carácter místico y contemplativo, invitando al espectador a detenerse en la fragilidad y majestuosidad de los ecosistemas tropicales.

La vegetación exuberante y la verticalidad de los troncos sugieren tanto la vitalidad como la vulnerabilidad de la naturaleza frente a la acción humana. 

En este hábitat vive un protagonista, un elemento sonoro y vital: el mono aullador, especie emblemática de la selva amazónica, cuya presencia recuerda la interdependencia entre especies y la urgencia de proteger sus hábitats.

La fotografía no se limita a documentar un paisaje; es una construcción conceptual que interpela al espectador sobre la relación entre humanidad y naturaleza, sobre la paz entendida como equilibrio ecológico y social. 

La fuerza de “El Paraíso del Mono Auyador” radica en su capacidad de conjugar lo estético con lo ético. La obra invita a la contemplación, pero también a la acción, convirtiéndose en un puente entre la experiencia sensorial y la responsabilidad colectiva.

En el contexto de la exposición, esta pieza se erige como un símbolo de resistencia frente a la devastación ambiental y como un llamado a la conciencia global. 

 

Escenarios de diálogo intercultural 

La itinerancia de “Conciencia Ambiental y Paz” refuerza su carácter internacional y comunitario. En India, la inauguración del 11 de marzo reunirá a artistas de diversas latitudes en un espacio comunitario que busca democratizar el acceso al arte. En Colombia, el 6 de abril, la Biblioteca de la Universidad Cooperativa de Colombia, campus Neiva, se convertirá en un epicentro de reflexión y encuentro cultural. 

Estos escenarios no solo exhiben obras, sino que se transforman en plataformas de diálogo intercultural, donde las propuestas artísticas se convierten en voces que claman por la paz, la sostenibilidad y la defensa de la vida. La obra de Luz Stella Tisnés Ocampo se destaca como uno de los ejes articuladores de la muestra, no solo por su potencia visual, sino también por la coherencia entre su propuesta estética y su compromiso social. 

 

 Biografía de Luz Stella Tisnés Ocampo 

“Luz Stella Tisnés Ocampo” es una artista plástica colombiana, docente, ambientalista animalista y promotora del humanismo. Su trabajo artístico se caracteriza por una profunda sensibilidad social y una marcada conexión con la naturaleza, elementos que se reflejan en su producción pictórica y en sus proyectos culturales. 

A lo largo de su trayectoria, ha desarrollado una propuesta estética que integra técnicas tradicionales con búsquedas contemporáneas, abordando temas como la dignidad humana, la defensa de los animales y el respeto por la vida en todas sus formas. Su obra suele destacar por registrar el uso expresivo del color y la construcción simbólica de sus composiciones. 

Como docente, ha dedicado parte importante de su vida a la formación artística, promoviendo el arte como herramienta de transformación social y crecimiento personal. Su enfoque pedagógico fusiona la enseñanza técnica con la reflexión ética, fomentando en sus estudiantes valores de empatía, conciencia ambiental y compromiso comunitario. 


En el ámbito del activismo, ha impulsado iniciativas en favor del bienestar animal y la educación humanista-ambientalista, articulando arte y acción social como caminos complementarios para la construcción de una sociedad más justa y solidaria.

Su trayectoria la posiciona como una figura comprometida no solo con la creación artística, sino también con la formación de niños y futuros ciudadanos sensibles y responsables frente a su entorno.