La obra “Perdón” de Claudia Ortiz Prieto será protagonista de la exposición internacional Color Journeys 2026
En ocasiones, una imagen no necesita gritar para conmover, basta un instante suspendido, una composición rigurosamente pensada y un gesto profundamente humano para alterar la manera en que observamos el mundo.
Esa experiencia ocurre frente a ““Perdón””, la fotografía
digital de la artista colombiana Claudia Ortiz Prieto, una obra que trasciende
la documentación de una acción performática para convertirse en un llamado
ético sobre la relación entre el ser humano, los animales y la responsabilidad
moral que acompaña nuestros actos cotidianos.
Esta pieza integrará la exposición colectiva internacional Color
Journeys 2026, un ambicioso circuito artístico que abrirá simultáneamente el 10
de agosto de 2026 en tres escenarios culturales de gran relevancia: la Universidad
Corhuila, en Colombia; Navarasa Gallery Art, en Bangalore (India); y Casa Ro SP,
en São Paulo (Brasil). La iniciativa representa un esfuerzo conjunto de los
gestores culturales Arjun Dev Narayan, César Augusto Rincón, Sayder SDR y la
psicóloga Herminia Cruz Recinos, quienes han consolidado una plataforma
internacional destinada a fortalecer el diálogo intercultural mediante el arte
contemporáneo.
Dentro de esta exposición itinerante, la obra "Perdón" de Claudia
Ortiz Prieto adquiere una importancia especial, su obra no busca respuestas
sencillas ni pretende ofrecer una mirada complaciente, por el contrario,
propone un espacio de contemplación donde el espectador se enfrenta a una
realidad habitualmente invisibilizada.
En “Perdón”, la artista aparece tendida sobre el suelo de
una planta de beneficio animal mientras, sobre ella, cuelgan las reses
recientemente sacrificadas. La escena produce un poderoso contraste entre la
vulnerabilidad del cuerpo humano y la crudeza del entorno industrial.
Sin embargo en la obra, lejos de recurrir al impacto
gratuito, Ortiz Prieto construye una imagen cuidadosamente equilibrada desde el
lenguaje del performance y de la fotografía contemporánea.
El cuerpo de la artista funciona como un símbolo de identificación con las víctimas silenciosas del sacrificio. Su posición horizontal evoca simultáneamente descanso, entrega y duelo, la serenidad del gesto contrasta con la violencia implícita del espacio, generando una tensión visual que obliga al observador a detenerse y cuestionar aquello que normalmente permanece oculto tras los procesos de consumo.
La fuerza conceptual de la obra reside precisamente en esa
contradicción. No se trata únicamente de denunciar el sufrimiento animal, la
artista introduce un acto profundamente humano: pedir “Perdón”.
Ese gesto transforma el discurso desde la confrontación
hacia la empatía, convirtiendo la fotografía en un homenaje a millones de seres
vivos cuya existencia termina para sostener la alimentación de la humanidad.
Puede entenderse como una reflexión sobre la compasión, como
una crítica a los sistemas industriales de producción o como una meditación
sobre la responsabilidad compartida. Cada espectador encontrará un significado
distinto, pero difícilmente permanecerá indiferente.
Ese poder interpretativo explica la pertinencia de “Perdón”
dentro de Color Journeys 2026, una exposición concebida para reunir artistas
capaces de dialogar con problemáticas universales desde lenguajes
contemporáneos.
En un momento histórico marcado por debates sobre
sostenibilidad, bienestar animal y conciencia ambiental, la obra de Claudia
Ortiz Prieto ofrece una perspectiva profundamente humanista que trasciende
fronteras culturales.
La trayectoria de la artista respalda plenamente la solidez
conceptual de esta propuesta. Nacida en Bogotá en 1965, aunque estrechamente
vinculada durante décadas a la ciudad de Ibagué y al departamento del Tolima,
Claudia Ortiz Prieto se ha consolidado como una de las voces más relevantes del
arte contemporáneo colombiano.
Es Maestra en Bellas Artes de la Universidad Jorge Tadeo
Lozano, Especialista en Educación Artística Integral y Magíster en Artes
Plásticas y Visuales de la Universidad Nacional de Colombia. A lo largo de su
carrera ha desarrollado una investigación constante alrededor del performance,
la fotografía, la instalación y otros lenguajes experimentales para abordar
temas relacionados con la memoria, el cuerpo, la violencia, la condición
femenina, el sacrificio y la relación entre el ser humano y la naturaleza.
Su obra ha sido seleccionada en diversas ediciones de los
Salones Nacionales y Regionales de Artistas, obteniendo importantes
reconocimientos por la consistencia de su pensamiento visual. También fue
beneficiaria de una residencia artística internacional en Nueva York dentro del
programa liderado por el reconocido artista y teórico Luis Camnitzer,
experiencia que fortaleció su proyección internacional.
En el ámbito académico desempeñó un papel decisivo como
fundadora y directora del Programa de Artes Plásticas y Visuales de la
Universidad del Tolima y como directora de la Sala de Exposiciones Darío
Jiménez, formando nuevas generaciones de artistas e investigadores. Su trabajo
docente, investigativo y creativo continúa siendo un referente para el
desarrollo cultural colombiano.
Dentro de esa amplia producción artística, “Perdón” ocupa
un lugar especialmente significativo porque sintetiza muchas de las
preocupaciones presentes en toda su obra: la memoria, la vulnerabilidad, la
dignidad y la ética frente a la vida.
La fotografía presentada en Color Journeys 2026 conserva el
instante exacto en que el performance convierte un espacio destinado al sacrificio
en un escenario de contemplación. Allí, el arte deja de ser únicamente
representación para convertirse en experiencia. La cámara no registra
simplemente una acción; preserva un acontecimiento emocional cuya intensidad
continúa viva muchos años después de haber sido realizado.
La itinerancia internacional de la exposición permitirá que
públicos de Colombia, India y Brasil compartan una misma experiencia estética
desde contextos culturales distintos. Esa diversidad constituye uno de los mayores
logros del proyecto: demostrar que el arte posee la capacidad de construir
puentes entre sociedades alejadas geográficamente pero unidas por inquietudes
profundamente humanas.
Más allá de exhibir obras, Color Journeys 2026 propone un
recorrido por distintas sensibilidades contemporáneas, fortaleciendo el
intercambio cultural y consolidando redes internacionales de cooperación
artística. En ese escenario, la participación de Claudia Ortiz Prieto confirma
el alto nivel conceptual de la muestra y evidencia la vigencia del arte
colombiano dentro del panorama internacional.
Frente a “Perdón”, el visitante probablemente salga con más
preguntas que respuestas. Esa es precisamente la grandeza de las obras que
permanecen en la memoria: no ofrecen certezas, sino la posibilidad de mirar
nuevamente aquello que creíamos conocer. Claudia Ortiz Prieto convierte la
fotografía digital en un acto de conciencia, y ese gesto, silencioso pero
profundamente elocuente, encuentra en Color Journeys 2026 el espacio ideal para
dialogar con el mundo.
Enlace relacionado:
Destacados Artistas Internacionales se Darán Cita en "Color
Journeys 2026"




