“Guacamayo” con su vuelo pictórico une continentes por la la “Conciencia ambiental y la Paz”


Desde Puerto la mirada ambiental de Lizette M. Santiago Mattei conquista la escena internacional

La fuerza simbólica del arte contemporáneo vuelve a tender puentes culturales con la participación protagónica de Lizette M. Santiago Mattei en la exposición colectiva internacional Conciencia Ambiental y Paz, un proyecto binacional que tendrá lugar en Colombia e India durante marzo y abril.

La muestra es organizada por Hariom Bawa, director de Modern Art Centre de Jamalpur, junto a la asociación Arte Sin Fronteras por la Paz, liderada por Cesar Rincón. En territorio colombiano se inaugurará el 6 de abril en la biblioteca de la Universidad Cooperativa de Colombia, campus Neiva.

La pieza presentada, “Guacamayo”, ejecutada en acrílico sobre lienzo, constituye una declaración estética y ética. El ave, representada con minuciosidad casi científica, se posa sobre un tronco emergente en medio de un entorno selvático. El manejo del color revela dominio técnico: los naranjas vibrantes del pecho contrastan con azules profundos y verdes vegetales, creando un ritmo cromático que guía la mirada desde el pico curvo hasta la cola estilizada. 

La composición vertical refuerza la sensación de vigilancia y dignidad animal, mientras el fondo oscuro funciona como escenario teatral que exalta la luminosidad del plumaje. No se trata solo de un retrato naturalista; es una metáfora visual de la biodiversidad amenazada y de la necesidad de custodiarla.

La pincelada, aunque controlada, no es rígida: pequeñas variaciones de textura sugieren movimiento y vida. Esta cualidad otorga al “Guacamayo” presencia psicológica, casi como si fuese un guardián silencioso del bosque. Tal lectura conecta con el eje conceptual de la exposición: arte como lenguaje universal para reflexionar sobre el equilibrio entre humanidad y naturaleza.

Trayectoria y formación

Nacida en el corazón de Puerto Rico, la artista inició su camino a los catorce años bajo la guía del maestro Ramiro Pazmiño, experiencia formativa que moldeó su disciplina durante seis años. Posteriormente amplió estudios en la Liga de Arte de Arecibo, donde su talento obtuvo reconocimientos tempranos, entre ellos primeros y terceros premios en certámenes juveniles entre 1976 y 1980. Aquellos galardones no solo validaron su destreza técnica, sino que la posicionaron como promesa sólida dentro del panorama artístico emergente.

Su formación continuó con exploraciones académicas en cerámica en la universidad puertorriqueña y especializaciones en acuarela con Barbara Peece, además de procesos de perfeccionamiento junto a Andy Bueso y Rafael Rivera Ortiz, quienes contribuyeron a consolidar un estilo donde convergen precisión figurativa y sensibilidad lírica. Actualmente continúa su desarrollo creativo en el taller del retratista internacional Jamie Thomas, reafirmando su vocación de aprendizaje permanente.

Lenguaje artístico y proyección internacional

El trabajo de Santiago Mattei se distingue por una figuración depurada que privilegia la observación directa de la naturaleza. Su obra traduce la realidad visible en una narrativa emocional donde el detalle técnico se convierte en vehículo de contemplación. Esta dualidad —rigor y poesía— ha sido clave para su presencia constante en exposiciones colectivas y proyectos culturales.

La participación en Conciencia Ambiental y Paz no es un episodio aislado, sino la continuidad lógica de una trayectoria dedicada a tender puentes simbólicos entre culturas. Al exhibir en dos países simultáneamente, su pintura se transforma en embajadora visual que dialoga con públicos diversos y confirma el poder del arte para trascender fronteras geográficas e idiomáticas.

En síntesis, la presencia de Lizette M. Santiago Mattei en este encuentro internacional reafirma el papel del arte figurativo contemporáneo como herramienta de conciencia global. “Guacamayo” no solo despliega virtuosismo pictórico: proclama, desde el silencio del lienzo, un mensaje urgente de armonía con el planeta.