Por Luzia Moraes
Pintor, escultor y escritor español con más de ciento setenta exposiciones y obras en más de treinta instituciones y museos de doce países. Fue nombrado miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA) en París en 2015, es Delegado de la Asociación Española de Pintores y Escultores (AEPE), Presidente de la Asociación Andaluza para la Promoción de la Cultura (cREA) y Director de las revistas «Espacio Cultura» e «Iconos de la Cultura». Además, ha publicado más de cuarenta libros como autor o coautor, y destaca su programa de entrevistas «Hablemos de Arte».
Desde muy joven, su interés por la cultura
fue evidente desde sus inicios en la música, formando parte de varios grupos
musicales y publicando diversos temas, así como un álbum con una de las bandas
de las que formó parte.
Posteriormente, inició varios proyectos
expositivos y la filmación de diversos cortometrajes, el último presentado en
2025.
Su hiperactividad en este ámbito cultural y
su inclinación por acercar la cultura a la sociedad son evidentes, pues, como
indica Francisco Arroyo: «La cultura es la base del desarrollo social».
¿Qué significa la cultura para usted?
Para mí, la cultura es una fuente de
inspiración, es el principio y el fin, porque sin cultura, los seres humanos
perderían su esencia y sensibilidad, perderían la capacidad de educar a la
sociedad y de sensibilizarla ante la necesidad de buscar el bien común que
implica el progreso social.
¿Por qué ha desarrollado tantas trayectorias artísticas y culturales?
La verdad es que no lo sé. Simplemente
siempre sentí la necesidad de expresarme, y esto me llevó por caminos muy
diferentes, porque los sentimientos y las emociones que nos afectan son muy
distintos, así que siempre busqué la mejor manera de hacerlo.
Por otro lado, es cierto que nunca he podido
dejar de hacer cosas debido a mi hiperactividad expresiva, y esto ha llevado a
que las diferentes opciones que he utilizado fluyan en un intento por
transmitir lo representado de la mejor manera posible al espectador.
De todos estos enfoques, ¿cuál ha sido el más
utilizado, o mejor dicho, con cuál te sientes más cómodo?
Por supuesto, la pintura. Soy eminentemente
pintor, aunque es evidente que al principio, durante unos quince años, solo me
interesaba la música. El arte surgió cuando descubrí que podía desarrollarlo
individualmente, y esto me liberó de la pereza persistente...
¿Tu obra te define?
Mi obra se centra en la abstracción
simbólica, a veces colorida y a veces casi monótona.
Mi obsesión desde el principio ha sido tener
una línea y un estilo definidos, algo que me diferencie de otros artistas. Para
ello, utilizo una técnica mixta de mi propia creación que, ya sea en pintura,
escultura o instalación artística, se plasma en madera.
Finalmente, ¿qué es el arte para ti?
El arte es una vía de escape o huida de la
realidad, una forma de evadir este mundo caótico en el que nos toca vivir,
relajación e inspiración, una necesidad vital y también de compañía.
El artista necesita el arte para expresarse y
otros artistas para comprenderlo.
