Fausto Ortega Cortez en la exposición internacional Color Journeys 2026 una mirada pictórica que interpela la conciencia

Su arte estará en India, Brasil y Colombia

Hay obras que se contemplan en silencio y otras que obligan al espectador a escuchar el estruendo de la historia. “Crónicas de una tierra herida”, óleo sobre lienzo realizado en 2026 por el maestro mexicano Fausto Ortega Cortez, pertenece a esta segunda categoría.

La obra no busca ofrecer respuestas sencillas; por el contrario, invita a recorrer un territorio simbólico donde la violencia, la fe, la naturaleza y la esperanza conviven en una compleja narrativa visual que refleja las contradicciones de nuestro tiempo.

Esta creación será una de las piezas protagónicas de la exposición colectiva internacional “Color Journeys 2026”, un ambicioso proyecto itinerante que unirá a India, Brasil y Colombia mediante un diálogo artístico multicultural.

La iniciativa de esta muestra artística es fruto del trabajo conjunto de los gestores culturales Arjun Dev Narayan, César Augusto Rincón, Sayder SDR y la psicóloga Herminia Cruz Recinos, quienes han consolidado una plataforma destinada a fortalecer el intercambio creativo entre artistas de distintas latitudes.

Fausto Ortega Cortez, -Chronicles of a Wounded Land-, Oil on canvas, 6oX90 cm, 2026, Mexico

Desde el primer contacto con “Crónicas de una tierra herida”, el espectador descubre una composición de extraordinaria intensidad emocional. Ortega Cortez construye un universo donde cada figura adquiere un valor alegórico. El cielo se transforma en escenario de incertidumbre con la presencia de un cometa que parece anunciar cambios inevitables; los rostros deformados expresan el miedo y la desesperación provocados por la violencia; mientras las aguas agitadas evocan la fuerza devastadora de la naturaleza y, al mismo tiempo, la posibilidad de una renovación espiritual.

Uno de los elementos más conmovedores de la obra es la incorporación de la imagen de la Virgen de Guadalupe, presentada con un gesto sereno en medio del caos. Su presencia no funciona únicamente como un símbolo religioso, sino como representación de la esperanza que permanece incluso cuando las sociedades enfrentan profundas heridas. A un costado, un gran ojo derrama lágrimas que parecen confundirse con el océano, recordando que el sufrimiento colectivo nunca pertenece exclusivamente a una nación, sino a toda la humanidad.

La riqueza conceptual de “Crónicas de una tierra herida” reside precisamente en esa capacidad de articular diferentes niveles de lectura. La violencia representada no alude únicamente a los conflictos de su amada Sinaloa, sino también las que han marcado diversas regiones de México y el mundo; además, dialoga con los desastres naturales, las migraciones, las fracturas sociales y la fragilidad de la condición humana.

En “Crónicas de una tierra herida” Fausto Ortega evita el panfleto para construir una reflexión profundamente estética e intima, donde el color y la composición sostienen un discurso crítico sin perder su fuerza poética.

La participación de Fausto Ortega Cortez adquiere una dimensión especial dentro de Color Journeys 2026, porque su obra establece un puente entre la experiencia local y la sensibilidad universal. Lo que nace desde la memoria de Sinaloa encuentra resonancia en espectadores de Bangalore, São Paulo o Colombia, demostrando que el arte posee la capacidad de superar fronteras culturales y lingüísticas.

La trayectoria del artista autodidacta explica la autenticidad de esta mirada. Fausto Ortega Cortez nació en Costa Rica, Sinaloa, México, en 1964. Su infancia transcurrió en Oso Nuevo, municipio de Quilá, rodeado del paisaje rural y de la vida familiar junto a sus padres, Guadalupe Cortez Rojo y Liborio Ortega Corrales, así como de sus hermanos. Al recordar aquellos años afirma: “Fue una época muy hermosa; la pasé en el campo con mis padres y mis hermanos. Luego pasaron los años y finalmente me establecí en Culiacán, la capital del estado de Sinaloa”. Esa memoria campesina continúa presente en su sensibilidad artística, incluso cuando aborda los temas más complejos de la realidad contemporánea.

Actualmente reside en Culiacán, donde comparte su vida con su esposa María Lourdes Gastelum Rochin y sus hijos Fausto Michel y Jesús Iván. En su estudio desarrolla una producción constante y recibe encargos procedentes de distintas regiones de México, consolidándose como uno de los creadores independientes más representativos de su entorno.



La exposición internacional Color Journeys 2026 permitirá que esta poderosa propuesta visual dialogue con públicos diversos en tres escenarios de gran importancia cultural:

 

Colombia

Universidad Corhuila

Inauguración: 10 de agosto de 2026.

 

India

Navarasa Gallery Art

Bangalore, India

Inauguración: 10 de agosto de 2026.

 

Brasil

Casa Ro SP

São Paulo, Brasil

Inauguración: 10 de agosto de 2026.

 


La itinerancia convierte a la muestra en un espacio privilegiado para comprender cómo artistas provenientes de distintas culturas encuentran puntos de encuentro alrededor de temas comunes: la memoria, la paz, la identidad, la resiliencia y la transformación social. En ese contexto, la obra de Fausto Ortega Cortez sobresale por su capacidad narrativa y por la honestidad con la que enfrenta los conflictos de nuestro tiempo sin renunciar a la belleza plástica.

 

Contacto del artista Fausto Ortega Cortez

 

Rua Prolongamento Álvaro Obregón 321, entre Cerro Hoyitos y Cerro Guapo.

Amada Colonia Nervo, Código Postal 80199.

Culiacán, Sinaloa, México.

Móvil: +52 1 667 130 5344

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