Miradas que custodian la vida: Celeste Illazki en Colombia-India

La acuarela Celeste Illazki como territorio de conciencia en la exposición Conciencia Ambiental y Paz

La sensibilidad convertida en imagen encuentra un cauce poderoso en la exposición colectiva internacional “Conciencia Ambiental y Paz”, un proyecto que enlaza a Colombia e India en un ejercicio de diplomacia cultural y reflexión ecológica. En esta edición, la participación de la artista mexicana Celeste Illazki adquiere un carácter protagónico gracias a su obra “Custodia Ancestral”, una acuarela sobre papel (20 x 30 cm, 2026) que conmueve por su delicadeza técnica y profundidad simbólica.

La muestra se inaugurará el 11 de marzo en el Babasaheb Dr. B. R. Ambedkar Nagar, centro cultural comunitario del estado de Haryana, India, bajo la dirección de Hariom Bawa, director del Modern Art Centre de Jamalpur. Posteriormente, el 6 de abril llegará a Colombia, a la Biblioteca de la Universidad Cooperativa de Colombia, campus Neiva, en una articulación liderada por la Asociación Internacional Arte Sin Fronteras por la Paz (ASFP), presidida por Cesar Rincón.

En “Custodia Ancestral”, Celeste Illazki construye un retrato íntimo de dos elefantes —una madre protegiendo a su cría— que trasciende la representación naturalista para situarse en el territorio de lo simbólico. La composición, dominada por una gama de azules, ocres y verdes suavemente superpuestos, genera una atmósfera de recogimiento.

Celeste Illazki, -Custodia Ancestral,- Acuarela, 20 x30 cm,  2026, México

La mirada de la madre, profunda y ámbar, se convierte en el eje emocional de la obra: no es solo vigilancia, es memoria, es linaje, es advertencia ante un mundo que amenaza los equilibrios naturales.

La técnica en acuarela revela la maestría adquirida por la artista en su formación en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y su posterior especialización en acuarela experimental en el Centro Cultural UNAM, bajo la guía del maestro Ángel Pahuamba.

El papel respira en cada veladura; las transparencias permiten que la luz emerja desde el fondo, sugiriendo fragilidad y, al mismo tiempo, resistencia.

El uso de contornos suaves y la integración de patrones ornamentales en la parte superior de la obra evocan un diálogo intercultural. Los elefantes, símbolo profundamente arraigado en la cosmovisión india —asociados a sabiduría, memoria y protección—, adquieren aquí una dimensión universal que conecta con las preocupaciones ambientales globales.

Illazki es una animalista consumada, por ello, además de ilustrar un problema ecológico de manera explícita, propone más bien, un refugio visual donde el afecto y el cuidado se convierten en estrategias de supervivencia.

Celeste Illazki y su pasión por los gatos la ha llevado a realizar múltiples retratos de estos animales

Celeste Illazki es nacida en Acapulco de Juárez y radicada gran parte de su infancia en Ixtapa Zihuatanejo, Celeste Illazki ha construido una trayectoria sólida que combina práctica artística y gestión cultural. Desde 2018 ha extendido su quehacer entre México y Alemania, organizando exposiciones y festivales que proyectan el talento latinoamericano en Europa.

Su experiencia en la Staatl. Berufsfachschule für Holzbildhauer en Bischofsheim i.d. Rhön (Alemania) y su participación en más de cincuenta exposiciones en países como España, Alemania, Irlanda, Italia, Suiza, Francia, Canadá, Estados Unidos, Sudáfrica, Colombia y Argentina, consolidan un perfil internacional comprometido con el diálogo intercultural.

Su lenguaje visual, caracterizado por una estética delicada y contemporánea, integra figuras humanas y animales como metáforas de introspección. En el caso de “Custodia Ancestral”, la artista desplaza el énfasis hacia la ternura como valor político.

La madre elefante no solo protege, da ejemplo. El gesto curvo de su trompa crea una línea envolvente que guía la mirada hacia la cría, sugiriendo un círculo de protección que remite a la idea de comunidad.



En tiempos marcados por conflictos ambientales y sociales, la propuesta de Celeste Illazki dentro de “Conciencia Ambiental y Paz” resulta pertinente y necesaria. La acuarela, con su aparente fragilidad, se convierte en un acto de resistencia frente a la crudeza contemporánea.

La artista transforma la sensibilidad en un territorio de acción ética, recordándonos que el cuidado es una forma de construir paz.

El encuentro Colombia-India, impulsado por Hariom Bawa y Arte Sin Fronteras por la Paz, reafirma que el arte puede ser un puente efectivo entre geografías y culturas. En ese puente, “Custodia Ancestral” se erige como una imagen guía: un llamado silencioso a reflexionar, preservar la memoria natural y a entender que, en la protección del otro —humano o no humano—, reside la posibilidad de un futuro compartido.