El paisaje como memoria viva en la obra neo-impresionista de Francisco Javier Núñez
“La Mancha”, óleo sobre lienzo (40 x 50 cm, 2021), una reflexión luminosa sobre el territorio
El paisaje no es solo geografía: es conciencia, raíz y destino. Bajo esa premisa se articula la participación protagónica del pintor neo-impresionista español Francisco Javier Núñez en la exposición colectiva internacional “Conciencia Ambiental y Paz” , un ambicioso intercambio cultural entre Colombia y el estado de Haryana en la India. La muestra se inaugurará el 11 de marzo en el centro cultural comunitario Babasaheb Dr. B. R. Ambedkar Nagar y continuará el 6 de abril en la Universidad Cooperativa de Colombia, campus Neiva.
En este contexto, Núñez presenta “La Mancha”, óleo sobre lienzo de 40 x 50 centímetros realizado en 2021. La obra, de atmósfera impresionista y pulsión neo-impresionista, despliega un vasto campo dorado que domina la composición, interrumpido apenas por una delgada línea de horizonte y dos formas verticales que sugieren árboles o presencias vegetales solitarias.
El cielo, resuelto en azules abiertos y veladuras suaves,
dialoga con la masa cálida de la tierra, construyendo una tensión cromática que
vibra con intensidad emocional.
La lectura crítica de “La Mancha” revela una síntesis
depurada: no hay anécdota ni figura humana, pero sí una elocuente metáfora del
territorio herido y resiliente. El amarillo expansivo puede interpretarse como
cosecha, sequía o memoria solar; el horizonte, casi frágil, se convierte en
frontera simbólica entre esperanza y vulnerabilidad. Núñez no cae en el
costumbrismo; por el contrario, encuentra modernidad en la tradición rural
andaluza, capturando la esencia de pueblos suspendidos en el tiempo mediante
una pincelada suelta, vibrante y atmosférica.
Nacido en 1957 y afincado en Jerez de la Frontera, Cádiz, Francisco Javier Núñez ha construido una trayectoria coherente como cronista de la luz y la historia andaluzas. Su biografía artística demuestra que el paisaje no es simple escenario, sino herencia cultural y responsabilidad ética. En “La Mancha”, esa convicción se traduce en una superficie donde la materia pictórica parece respirar, recordándonos que la tierra es un organismo vivo.
La exposición “Conciencia Ambiental y Paz” no solo exhibe
obras: activa un diálogo entre continentes, culturas y sensibilidades. En ese
cruce Colombia-India, la pintura de Núñez emerge como un llamado silencioso
pero contundente a proteger el entorno. Su horizonte dorado, más que un campo,
es una promesa: la de comprender que la paz comienza en la manera en que
habitamos y cuidamos el paisaje que nos sostiene.

