28 de enero de 2013

Piero della Francesca, pintor, biografía resumida




Pintor: Piero della Francesca
Título: “Retrato de Federico di Montefeltro”
Técnica: Óleo sobre lienzo
Año: 1465-1466
Medidas 47 X 33 cm
GALERIA UFFIZI, FLORENCIA ITALIA

En el Retrato de Federico di Montefeltro, la cabeza del duque de Urbino se recorta contra el cielo, con un paisaje visto en una perspectiva a ojo de pájaro. Montefeltro fue el más poderoso de los duques de su linaje, y estaba muy versado en todas las excelencias humanas, como se indica en el famoso Libro del Cortesano, de Castiglione. En este impresionante retrato, así como en toda su obra, Piero ha conseguido la síntesis de luz, color, forma y espacio que le convierte en un artista único.





Vida de Piero della Francesca.  Nació en la ciudad toscana de Borgo San Sepolcro, entre 1410 y 1420. Su padre, Benedetto de' Franceschi, era curtidor, mientras que su madre fue Romana di Perino, de Monterchi, En 1439, Piero pasó a ser ayudante del pintor Domenico Veneziano. Los dos juntos trabajaron en algunos frescos de Florencia, que ahora se han perdido. En 1442, regresó a su ciudad natal, donde fue nombrado Concejal del Pueblo, cargo en el que era responsable de los deberes oficiales. Fue también allí donde Piero obtuvo su primer encargo conocido, el retablo de la Madonna de la Misericordia. En Florencia, Piero había entrado en contacto con las pinturas de Masaccio y de Paolo Uccello (algunos afirman que estudió con este último), y también con los conceptos científicos de Filippo Brunelleschi y de Lean Battista Alberti. Éste era un teórico de arte y también autor de tratados de matemáticas, de geometría y de perspectiva. Como este último ejerciera sobre Piero una fuerte influencia, della Francesca escribió entre 1480 y 1490 un tratado sobre la perspectiva en pintura. Dicho tratado, dedicado a Federico Montefeltro, duque de Urbino, fue el primero que aludió a la geometría y a la perspectiva mediante un método puramente científico. Piero basó esta obra en la geometría de Euclides, y consiguió un gran adelanto respecto a las tentativas de Alberti y de Ghiberti en el mismo terreno.

Esta obra hizo famoso a Piero, que fue elogiado por Leonardo da Vinci, Las pinturas más importantes de Piero fueron la serie de frescos titulada La Leyenda de la Cruz, realizados en la capilla de la iglesia de San Francisco, en Arezzo, entre 1452 y 1466.

Della Francesca se quedó ciego en 1487, pero siguió interesándose en las matemáticas y la perspectiva. Piero falleció en 1492, en la ciudad donde había nacido. Las pinturas de Piero della Francesca representan la 'idea de la dignidad monumental en el arte. Las figuras de sus cuadros, incluso cuando están en movimiento, tienen la original cualidad de semejar columnas sólidas, y parecen capaces de sostener, sólo con su presencia, las estructuras arquitectónicas en que suelen habitar. Espiritual y psicológicamente, Piero heredó la imaginería de los artes bizantino y gótico, y pueden verse en su obras ciertas actitudes que aparecen también en algunos mosaicos primitivos. 

Piero pintó al temple y realizó también muchos frescos. Sin embargo, parte de su última obra muestra la influencia de las nuevas técnicas de pintura al óleo de los Van Eyck, pese a que el propio Piero no utilizaba el nuevo medio. Aunque oriundo de Umbría por nacimiento, como artista Piero se desarrolló en más estrecho contacto con la tradición florentina de Giotto, debido a su pureza de visión y a su mente curiosa e inquisitiva. Piero era un hombre extraordinariamente bien educado, muy versado en latín y en matemáticas, y combinaba sus dotes artísticas e intelectuales tanto en sus cuadros como en sus escritos sobre las artes y las ciencias.