Una obra figurativa y simbólica que convierte el paisaje en territorio emocional y espiritual
El horizonte se abre en una explosión de azules intensos y nubes densas que parecen modeladas con la misma materia del recuerdo. Así emerge “Guardiana del Valle Florido”, obra de la artista mexicana Luz María Cejas Leyva, pieza central de la exposición colectiva internacional “Conciencia Ambiental y Paz”, que enlaza culturalmente a Colombia-India en un diálogo artístico sin fronteras. Ejecutada en acrílico sobre tela, 40 x 40 cm., en 2025, la pintura condensa una poética visual donde la naturaleza y la figura humana se funden en un mismo latido simbólico.
Este puente Colombia-India no solo articula geografías, sino también sensibilidades comprometidas con el cuidado ambiental y la cultura de paz.
En “Guardiana del Valle Florido”, Cejas Leyva presenta una
figura femenina de espaldas, vestida con un traje azul vibrante y sombrero
adornado con flores. La mujer sostiene lo que parecen ser flores o frutos,
mientras se erige frente a un valle cubierto de tonalidades cálidas y
circulares que evocan semillas, girasoles o células vivas.
Las montañas rojizas y verdes del fondo dialogan con un
cielo texturizado, trabajado en capas que dejan ver la huella del gesto
pictórico. Esta composición, profundamente figurativa y simbólica, sitúa a la
mujer como custodio del paisaje, mediadora entre el mundo natural y el humano.
La artista, Doctora en Educación, Psicóloga y Maestra en
Terapia Familiar, académica de la Universidad Juárez del Estado de Durango, integra
en su obra su experiencia profesional en educación especial y consulta clínica.
Su pintura se nutre de procesos internos como la memoria, la identidad, el
duelo y la transformación.
En esta pieza, la repetición de puntos y flores no es decorativa; sugiere multiplicidad, permanencia y continuidad vital. Cada trazo parece afirmar que la naturaleza es también un mapa emocional.
La fuerza cromática —amarillos encendidos, verdes fértiles y
azules profundos— proyecta esperanza, mientras la figura central, contemplativa
y firme, encarna la responsabilidad colectiva frente al entorno. La obra no
denuncia desde la estridencia; propone desde la contemplación activa. Es una
invitación a mirar el territorio como extensión del ser.
Con participaciones previas en Irlanda, Colombia, Perú y
España, y proyecciones en Brasil, Argentina e India, Luz María Cejas Leyva
consolida su presencia internacional como una creadora que transforma la
experiencia humana en imagen significativa. En el marco de Conciencia Ambiental
y Paz, su “Guardiana del Valle Florido” se alza como símbolo de equilibrio y
conciencia, recordándonos que proteger la tierra es también proteger nuestra
memoria compartida.


